martes, 18 de febrero de 2014

Crónica de una critica necesaria

Es cierto que nuestra manera de ver las cosas cambia mientras vamos creciendo nosotros, sin embargo, la peor parte de esto es cuando la realidad te pega justo en la cara.
El día de ayer, acudí a mi unidad médica familiar para ser atendido, y debido a que llegue después de la 1:30,  ya no se atendían espontáneos, solo citas, por lo tanto tenía que esperar si faltaba una cita para que me atendieran a mí… y ahí empezó el drama.

Nunca he tenido problemas con esperar, a decir verdad, siempre me he considerado una persona paciente, y si me dicen tienes que estar 4 horas ahí sentado puedo hacerlo sin problemas, lo que si me molesto fue llegando cierta hora (4:30pm) vi como todas las secretarias se levantan de sus lugares, los médicos salen casi corriendo de sus consultorios y se van a comer, tranquilamente, mientras que nosotros, los dolientes nos quedamos con cara de: what?

A fin de cuentas, si me atendieron (hasta las 8:15pm) pero después de la experiencia, como un profesionista de la salud en formación, me puse a pensar ciertas cosas:
Qué clase de servicio médico brinda alguien que no se preocupa por sus pacientes?
Con que seguridad puedo ir a consulta, cuando el medico que me atendió estaba más preocupado porque ya era hora de irse, que por decirme cual era mi diagnostico?
Que durante la formación médica no les enseñan el trato con el paciente?

Se supone que si decides estudiar medicina, el fin principal debe ser uno: Ayudar a la gente.
O eso dice el juramento que hacen cuando se titulan.
Y aunque no lo crean lo que más me preocupo fue pensar: Algún día yo veré a mis pacientes con esa misma cara de hartazgo? Me arrepentiré de la carrera que elegí y trabajare solo por trabajar?

Yo no le quito el mérito a los médicos, los respeto porque sé que su labor no es fácil,  pero como psicólogo me preocupa que personas así se vuelvan médicos, uno no le puede confiar su vida a alguien así.
Y si, esta no es tanto una crítica al servicio médico que tenemos (que ya de por si, carece  de muchas cosas y se puede mejorar en otras) es una crítica en general, una crítica en la visión de las metas personales.

Y encarecidamente hago una petición a todo aquel que lea esto: 
Si lo que usted  hace/estudia/trabaja, no lo llena, le amarga la existencia o simplemente no lo hace feliz, busque una alternativa, hay  mucho que hacer por nuestro país, y si, se que es difícil y que el país no está para alojar a todos los soñadores, pero yo creo que si logramos cambiar esas sonrisas hipócritas con las que te recibe una recepcionista, por una sonrisa de amo lo que hago, los engranes del cambio empezaran a girar.