domingo, 30 de marzo de 2014

Marks

Bitácora 18-22

Esta última semana ha sido dura y confusa.


Todo empezó con la llegada de un paquete, aunque el sello que tenía ya era muy familiar para mí, después de tantos años seguía sin saber a quién pertenecía. En su interior había varias notas y algunos vídeos, pero el que más llamó mi atención era uno que tenía un nombre que yo desconocía.
Después de revisarlo me di cuenta que era un vídeo de la chica que había conocido estas últimas semanas… el vídeo estaba acompañado de algunas notas, después de revisarlos me sentía confundido, mi mente se llenó de destellos del pasado, las ideas fluían atacándome sin piedad.

Lo único que me quedaba era salir a aclarar mis dudas, arriesgarme una vez más.

No fue difícil dar con ella, me llevo menos tiempo del pensado, cambie mi atuendo a algo más discreto, no quería ser detectado, por lo menos no hasta que fuera absolutamente necesario. Por ultimo me cubrí con mi capa de viaje y partí hacia su encuentro.

Fue difícil pasar desapercibido, pero no tanto como atravesar sus defensas, después de un rato de rastrearla la encontré en un jardín.
Me acerque a ella por su espalda y cuando estaba a punto de tocarla, me tomo del brazo intentando inmovilizarme (igual que en nuestro último encuentro). Sin embargo esta vez tenía unos guantes con los dedos afilados… soporte el dolor unos segundos y luego me solté. 

Ella, pensando que yo era su enemigo arremetió contra mí, la esquive en un principio y después comencé a contraatacar. Después de unos minutos ella descubrió mi identidad, pero eso no la detuvo, ni me detuvo a mí, en ese momento no necesitábamos las palabras para comunicarnos, estábamos siendo totalmente sinceros, durante la lucha no podíamos mentir…ni siquiera a nosotros mismos.

Mientras más duraba el encuentro más me daba cuenta de que nuestros objetivos eran similares, pero no eran los mismos… por lo tanto no podíamos seguir el mismo camino.

Teníamos que separarnos, pero sin duda nos encontraríamos de nuevo.

Cuando todo quedo claro para ambos, decidí marcharme, tenía la necesidad de correr, de encontrar a alguien familiar…

Después de un rato, cuando mis niveles de adrenalina se normalizaban sentí un dolor en el antebrazo, me detuve a examinarlo y note que estaba cubierto de sangre… era algo irónico, mis habilidades regenerativas siempre han sido muy buenas, pero ahí tenía una herida abierta… no tenía idea de que me había hecho esa chica…pero sin duda me dejaría marca.

Mientras más me acercaba la zona mercantil, notaba el ambiente más tenso, algo estaba sucediendo. Me acerque a unos pescadores para preguntarles que pasaba, me contaron que había habido disturbios cerca del mercado, que los drones policiales intentaban encarcelar a unos comerciantes, pero que unos extraños hombres encapuchados aparecieron en su ayuda.

Corrí hacia el mercado, sin embargo me sentía aletargado y confuso, pero no lo suficiente para detenerme. Cuando llegue pude ver a los encapuchados, enseguida identifique el símbolo que llevaban grabado en sus túnicas, era el mismo que tenía grabado en mi espada, Una  pluma dorada de pavor real con forma de flama. Era el símbolo de los Nómadas.

Estaban siendo rodeados rápidamente, me coloque frente a ellos y los salude de manera rápida, Eran Elubius y Vihock, un dúo extraño,  un mago y un asesino…metiéndose en líos. No había tiempo para cortesías o explicaciones los drones dispararon me protegí como pude sin embargo todo se volvió confuso y vagamente recuerdo detalles, desperté varios días después en el ala medica del laboratorio, tenía dolor de cabeza, la mente confusa y cicatrices en el brazo.

No recordaba claramente que había sucedido y como respondiendo mis preguntas encontré una pagina de periódico esperando para ser leída.


-F. El Renegado de Mormonia.

viernes, 21 de marzo de 2014

Wait

Bitácora 13-17

Si me hubiera imaginado el tipo de aventura que se desenvolvería al inicio de la semana, estoy seguro que me hubiera llevado la libreta.

A decir verdad, no estoy completamente seguro si todo lo que recuerdo que ha pasado esta semana es real o es parte de un extraño sueño, pero me gusta pensar que todo fue real.

El inicio de la semana era día de entrenamiento, necesitaba un poco de acción. Un grupo de soldados estaban practicando y me acople a ellos sin darme cuenta, después de un rato de calentamiento las cosas se pusieron divertidas, sin embargo después de un rato recibieron un llamado, algo había pasado.

Me camufle entre ellos y logre entrar al cuartel, al parecer había revueltas por la ciudad, el departamento de logística estaba trabajando al 100%, estaba teniendo ideas muy locas, pero muy efectivas, era algo que quería aprender.

Conseguí unirme a una de las compañías, Me dieron un uniforme y un arma, no sabía si entraría en combate o qué, pero ya estaba dentro y no podía salir.

Viajamos por toda la noche, llegamos muy temprano a una zona que en un principio parecía despoblada, pero poco a poco comenzamos a ver actividad. Caminamos en formación entre las ruinas y encontramos una puerta escondida bajo unos escombros.

Al adentrarnos, ninguno de los soldados parecían alarmados, ya habían estado ahí, en un principio no me di cuenta donde estaba, pero después de escuchar el primer grito lo descubrí: Era un laboratorio, una cámara de tortura… una habitación de la muerte.
Había niños por todas partes, algunos llorando, otros con miradas vacias y sin sentido, todos habían sido arrancados de sus familias o de la oportunidad de tener una buena vida para convertirse en las armas del futuro.

Estuve a punto de hacer una estupidez, iba comenzar una revuelta ahí mismo para intentar salvar a los niños, pero me detuve, las risas de algunos soldados me detuvieron, no era el momento, Sé que puedo hacer algo por esos niños, pero ese no era el momento adecuado, así que seguí como si nada.

Llegamos a un auditorio, al parecer ahí se nos darían indicaciones, lo extraño fue que la mujer que nos dio los informes preliminares, parecía tan consternada como yo de estar ahí, en sus ojos podía verse la llama de la rebelión, seria alguien bueno para mis propósitos.

Después de unas largas horas de informes y estrategias, se nos envió a las camaretas, intente dormir, lo que se avecinaba era algo grande.

Al día siguiente así como llegamos nos fuimos, llegamos a la ciudad, se nos dio una zona de patrullaje y una alerta amarilla, lo demás estaba en nuestra consideración.  Dentro de mis deberes estaba vigilar un centro de investigación, los científicos murmuraban y escribían tan rápido como pensaban, tenían planes para investigar muchas cosas, una de sus metas principales era la mente, la manera de controlar a los demás.

De pronto sentí una mirada clavada en mi espalda, alguien me había descubierto, estaba seguro de ello.

Era aquella chica, la chica misteriosa… mi mente pronto se llenó de dudas, era uno de ellos? Estaba infiltrada igual que yo? Me delataría? Solo había una manera de comprobarlo, y me acerque a ella.

Nos alejamos de los demás, llegando a un claro, y ahí tuvimos una charla…una larga.

Al principio pensó que quería dañarla, y cuando me distraje ya me tenía tomado del brazo listo para romperlo, pero logre aclarar las cosas… aún tengo las marcas, las atesorare mientras me duren.


Durante la conversación, quizá descubrí más cosas de las que quería saber, obtuve razones para huir en ese momento, pero no lo hice, algo dentro de mi cabeza me obligo a quedarme, había llegado hasta ese momento no podía huir así sin más, no importa cuán estúpida fuera esa decisión, no podía echarme para atrás, aunque tuviera que cargar la etiqueta de “Estúpido” el resto de mis días.

Ella no estaba de su lado, de eso estoy seguro, pero tampoco esta del mío, será una lucha encarnizada por un elemento, uno decisivo en el futuro. Había decisiones que tomar, fechas que fijar, y sobre todo…había que esperar.

De repente sonó la alarma, teníamos que separarnos, sea lo que fuese que estuviera pasando, estaba comenzando.

Las revueltas estaban estallando, ayude a todos los que pude sin romper mi fachada, corrí, golpee y dispare algunas veces, después de un día agotador las cosas parecieron calmarse, parecía que todo estaba en paz, mirando entre los soldados la buscaba, y cuando la encontré estaba a bordo de uno de los transportes llevando prisioneros, las dudas de arremolinaron en mi interior, dudas que prefiero no explayar aquí, ya encontrare la manera de comunicarlas.

Volví agotado y molesto a casa, fui un poco más malo de lo normal en el bar, debo admitir que hice algunos comentarios hirientes, pero fueron verdaderos, estaba molesto con el mundo, molesto conmigo, con mis dudas, con mi pasado, pero estaba seguro de algo, que de lo que viene a continuación, no será algo tan sencillo de relatar.

-F. El Renegado de Mormonia.


domingo, 16 de marzo de 2014

Polite

Bitácora 12

Hoy fue uno de esos días donde por lo general olvido mis obligaciones, me desperté tarde, y aparte de desayunar no hice nadamas pero no es porque haya sido un día sin obligaciones…
Hoy había un evento importante, estaba obligado a ir, se iban a reunir muchas personas influyentes, personas a las que no quería ver… personas que en un pasado llame Familia.
Después de los días oscuros abandone mi identidad, me aliene lo más que pude de mi pasado, desafié algunas leyes y me metí en problemas y al final me convertí en un renegado.
Era una ocasión especial. Una boda, a la cual tenía que ir, no por las ganas de socializar sino por la información que podía obtener.
Cuando llego la hora comencé a aliñarme:
 Me afeite, me vestí de gala, oculte las cicatrices y lo más importante, me mentalice.
Al llegar mi destino enseguida vi montones de rostros familiares, que para mí buena suerte no me reconocieron (a la primera). Después de las formalidades y algunos saludos incómodos y otros gratos las cosas siguieron su curso, afine le oído para escuchar todo lo posible sin parecer sospechoso, conviví de la manera más cordial que pude, incluso me vi convincente “disfrutando” la desabrida cena.

Cuando el alcohol hizo efecto en los invitados, todo se volvió más fácil, pude escuchar sobre reuniones y amistades, cosas que sin duda serian beneficiosas en el futuro, pero mientras más tiempo pasaba ahí, mas enfermo me sentía, el hastió estaba comiéndome, y justo cuando sentí que estaba a punto de ser derrotado, logre salir a tomar el aire fresco, y ahí pude ver la luna en todo su esplendor.

Me recordó porque hacia todo esto, porque me convertí en quien soy ahora, porque solo conservo ciertas amistades y porque abandone a otras. Después de ese momento a solas pude volver dentro, termine de escuchar, interactuar y reír, y cuando dejaron de fijarse en mi desaparecí.

...

Los viajes a velocidades altas bajo la luz de la luna siempre me han sido cautivadores y más cuando son por el desierto, después de un largo día en el cual no hice “nada” me sentía exhausto, y lo que más quiero en este momento es irme a dormir.

-F. El Renegado de Mormonia.

jueves, 13 de marzo de 2014

Lost Pages.

Bitácora 11

Para ser sincero, el día de hoy no tenía ganas de levantarme, pero igual lo hice como de costumbre, salí temprano en busca de aventuras.

Llegue al centro de la ciudad, en busca de viejos amigos, una vez al mes había una especia de reunión simple, que era más para pasar el rato que para otra cosa. Sin embargo después de estar esperando un buen rato, solo llego un par, y se veían tan confundidos como yo.

Después de un rato decidimos marcharnos, pues por alguna razón no se había reunido nadie más, me pidieron que los acompañara por provisiones, y pues era un día de aventuras, así que los acompañe.
Anduvimos bajo el arduo sol, nos encontramos con gente no grata, y después de todo el esfuerzo, lo logramos conseguimos las provisiones necesarias para unos 100 días…masomenos.

Pasar una tarde haciendo “nada” me recordó que las “aventuras” no siempre están llenas de peligro y batalla, que cualquier cosa puede ser una aventura, a final disfrute mucho más el día gozando de las pequeñas cosas y los chistes tontos, que si hubiera sido un día más “elevado”.

Regrese temprano a casa, tenía muchas cosas en la cabeza, pensamientos que había jurado no volver a tener, así que lo decidí, baje en busca del baúl.

Y ahí estaba, justo donde lo deje, solo que ahora estaba lleno de polvo, y los sellos que le había grabados estaban totalmente ocultos. Con mucho cuidado levante las restricciones y entre todo lo que había guardado ahí y había jurado no volver a sacar, saque una vieja libreta, al rozarla brincaron chispas… si el baúl estaba bien protegido, esa libreta tenía 10 veces más protecciones, nadie debía leer nunca lo puse en ella… y si mal no recuerdo mi juramento, nadie, ni yo debía volver a escribir en ella.

Más de una vez había faltado a uno de mis juramentos, y aunque pensé que este nunca lo rompería…tenía que hacerlo.

Admire la portada, se notaban perfectamente grabadas las letras “CP” todas y cada una de las páginas que estaban escritas fueron hechas por mi mano, esa libreta contenía mi Alma (si es que tengo una). Subí con cuidado, saque mi pluma favorita, un bote de tinta del cajón y comencé a escribir.

El día de hoy volví a escribir…y escribí para ella.

-F. El Renegado de Mormonia.


martes, 11 de marzo de 2014

Risk

-Bitácora 10

Llegue antes de la hora acordada y el lugar estaba desértico.
Camine por los alrededores identificando el terreno, no estaba seguro de lo que habría en esa extraña bodega, pero sabía que entrar sería una experiencia interesante.

Cuando volví a la entrada, ahí estaba ella esperándome,  se veía igual de intrigante como siempre, solo que hoy había algo diferente, hoy no traía el rostro cubierto, en cuanto me vio…sonrió.

Nos saludamos de manera rápida, mientras comenzaba a revelarme su identidad, era una Mercenaria, no por gusto (como Yo) pero si por necesidad, y durante mucho tiempo trabajo para el gobierno Mormoniano, creyendo que hacia lo correcto, sin embargo se había dado cuenta de todas las atrocidades que intentaban esconder, había estado recolectando información acerca de los años oscuros, y durante su investigación supo sobre mí.

Nos adentramos en la construcción, a simple vista solo parecía una bodega abandonada, pero cuando puse más atención, note montones de pergaminos “desacomodados”, cajas de los cuales sobresalían videocintas y quien sabe cuántas más cosas estaban ahí.

Me condujo a una sala con un pequeño proyector, apago la tenue luz que iluminaba la habitación, y durante un largo rato estuvimos viendo cintas que yo creía habían sido destruidas años atrás. Dure unos minutos en silencio y después comencé a hacer preguntas, y ellas me las hacia a mi, pasamos horas discutiendo, aprendiendo y por lo menos de mi parte, disfrutando la compañía.

En cuanto tuve la oportunidad le ofrecí unirse a mi causa, nunca había tenido problema en hacerlo solo, pero sería genial tener algo de compañía, alguien que pudiera cubrir mi espalda.

Simplemente no pudo darme una respuesta, me advirtió que aun tenía ciertos tratos con el Gobierno y que tenía que aclarar ciertas cosas antes de decidirse. Me agradeció por aceptar su invitación y me acompaño a mi deslizador.

Antes de despedirme de ella me miro y me dijo:
-Indiferentemente de mi respuesta, no quiero que olvides esto.

Y bueno, Lo que paso a continuación no es algo fácil de explicar, aunque prefiero guardarlo para mi, pero si algo puedo decir es que por un momento el tiempo se detuvo, y todos los riesgos que tome para acudir a la cita valieron la pena, y sin duda tenia que lograr que aceptara mi invitación.

Ahora estoy en casa, escribiendo esto, la noche a caído completamente, el día está a punto de terminar, pero estoy seguro que las cosas acaban de comenzar.

-F. El Renegado de Mormonia.



domingo, 9 de marzo de 2014

Hate.

-Bitácora 9.

Como es bien conocido, se sabe poco sobre Mormonia, y en mis intentos por llenar esos huecos de la historia, me he visto en la necesidad de encontrar y descifrar ciertos objetos por los cuales algunos pagarían inmensas cantidades de dinero.

El día de hoy conocí a una vieja gitana que me enseño varias cosas acerca de un libro que rescate hace poco. Aunque he llevado una vida de estudio, debo admitir que ese ejemplar en especial me había costado mucho descifrarlo, sin embargo después de la charla de hoy parece que leerlo será mucho más fácil de lo llegue a pensar.

La parte más curiosa del día no fueron las clases con la gitana, sino unas horas después, cuando estaba en el pub conversando con viejos conocidos que tuve la suerte de encontrarme el día de hoy; cuando de pronto el ambiente cambio totalmente.

Por la  puerta entro un grupo de mujeres, pero no era cualquier grupo de mujeres, estas eran conocidas por todos, y rápidamente el ambiente se dividió entre los que las favorecían y los que las detestaban.

Sulsas.- Escuche en una mesa cercana.

Arpías.- Dije para mis adentros. Conocía muy bien a ese grupo, durante un tiempo fueron reconocidas y ahora vivían de la fama que se habían hecho en el pasado. Y ellas me conocían a mí, no tanto como yo a ellas, pero si lo suficiente para odiarme.

Las razones que tienen para odiarme? Pues…muchas en realidad, aunque no se en ciencia cierta cuál de todas eligieron en especial, o quizá todas, a eso sumado en que he echado a perder sus planes unas cuantas veces… digamos que han hecho varios intentos para quitarme de su camino.

Aunque de momento estamos en una especie de “tregua” nos ignoramos mutuamente, aunque se bien que me temen, a mí y a los que me respaldan, quizá a simple vista yo no parezca un gran adversario, pero las apariencias engañan, a eso sumado que siempre tendré a mis Nómadas para cubrirme la espalda, en caso de que nos lo propongamos, seriamos una fuerza imparable.

Se sentaron a los lejos, pero en ningún momento dejaron de mirar hacia mi mesa, o intentar de escuchar lo que decíamos, pero vieron frustrado cada intento. Cualquiera hubiera pensado que en cualquier momento podría haberse iniciado una pelea, pero las cosas siguieron su curso, ninguno de nosotros tenía motivos reales para pelear.

Me despedí de todos y deje unas monedas en la mesa, quedaban unas horas para el encuentro que había sido decidido en la nota, y aun me quedaban algunas cosas por hacer.

El día no ha terminado, pero a mi parecer, la siguiente parte, merece tener su propia página.

-F. El Renegado de Mormonia.

sábado, 8 de marzo de 2014

Revelations.

Nota Nocturna:
Antes de dormir puse a analizar la información que había obtenido hoy, y justo cuando mis ojos estaban a punto de cerrarse… todo fue más claro.

Siempre que hacia un avance en mi investigación la chica misteriosa estaba ahí, coincidencia o destino? Estoy casi completamente seguro que ella forma parte importante de este rompecabezas, así que debo acercarme a ella lo más pronto posible.


-Bitácora 8.


Usualmente no despierto antes de la salida del sol, pero hoy era día de mantenimiento.
Si tú eres una persona que me conoció antes de encontrar este diario, sabrás que no soy completamente humano, y que a veces necesito dar mantenimiento a mis partes de robot (y si no lo sabias lo sabes ahora.)

Y como de costumbre llegue un poco temprano con mi mecánico, y tuve que estar esperando a que despertara mientras veía el sol salir. Hubiera sido una pérdida de tiempo de no ser porque e otro día encontré un libro, no se vea muy prometedor y no sé si de lo que trata alguna vez sucedió, pero ayuda a pasar el rato.

Después del chequeo rutinario y unas cuantas tuercas ajustadas me sentía más ágil de como llegue, aparte el viejo le puso un nuevo gadget a mi brazo, me dijo que me sería útil algún día, y después me invito una taza de café, desayunamos con tranquilidad mientras le contaba lo que me sucedió el día anterior y sobre la extraña chica, por un momento el no parecía sorprendido, parecía conocerla pero nunca lo confirmo…parece ser que al viejo aún le quedan secretos que guardar.

Con las piezas nuevas y los pistones ajustados me despedí del viejo y me dirigí a la ciudad, tenía unas cuantas cosas que averiguar y unos amigos que visitar.

Al acercarme a la entrada había un grupo de guerreros dispuestos para partir, no era raro ver grupos de personas que salían en expediciones, aún hay mucho que averiguar sobre Mormonia, pero esta vez no pase de largo entre los grupos, la chica estaba ahí, y note como clavaba su mirada sobre mí, y sumado a mi curiosidad interna, me acerque.

Conversamos muy poco tiempo, pues sentí las miradas de los demás exigiendo que me fuera y no me quedo otra más que acortar el encuentro, pero justo antes de despedirse, sin que nadie la viera me entrego un papel, y sin decir más, se marchó.

El resto del día fue “normal” me encontré con algunos colegas en el sótano de la vieja escuela, pero algo había cambiado, habían encontrado una vieja máquina arcade, y parecía que era día de jugar, hacía años que no veía una asi, y creo que ellos tampoco, pasamos horas jugando que cuando menos dos dimos cuenta había anochecido, la hora del juego había terminado, pero nos veríamos la próxima semana para continuar.

El viaje por el desierto fue tranquilo, la luna brillaba en el cielo y casi no había nubes, quizá ese dia no obtuve información importante, pero obtuve algo muy valioso: Una nota, que tenía escrito un lugar, una fecha y una hora.

-F. El Renegado de Mormonia.


jueves, 6 de marzo de 2014

The Research

-Bitácora 7

El día de hoy fue más tranquilo de lo que esperaba…

Hoy por fin pude entrar al laboratorio #8, mis investigaciones cada dia están dando más frutos, estoy aprendiendo cada dia mas sobre mi propia naturaleza, sobre quien soy y de dónde vengo, Sin embargo, cuando estaba a punto de descargar los últimos archivos sonó la alarma y tuve que salir corriendo de aquí.

Los extraños guardias me persiguieron hasta que llegue a la ciudad, por un momento pensé que todo estaba perdido, pero un pequeño tumulto cerca del mercado llamo mi atención. Era mi oportunidad para escapar.

Un par de mercaderes estaban discutiendo  mientras eran rodeados por los curiosos, la situación cada vez se ponía más tensa, la mercader estaba a punto de desenfundar su puñal cuando logre posicionarme entre ambos. Con ojos llenos de sorpresa todos se quedaron mirándome y se extrañaron mucho más cuando casualmente pregunte si alguno de los dos vendía la refacción para mi deslizador. Los mercaderes se dispersaron junto con la multitud, y yo desaparecí entre el gentío.

Cuando pensé que estaba a punto de escabullirme una voz poco familiar susurro a mi espalda, aminore el paso para que me alcanzara y ahí estaba la chica… Tengo ya un tiempo viéndola mientras hago mis expediciones por la ciudad, siempre va con el rostro cubierto y se mantiene oculta en las sombras, pero hay algo en su mirada que me intriga, que me obliga a conversar con ella.

No sabía que tuvieras buen corazón…o un deslizador. – Me dijo mientras me alcanzaba.

Hay mucho que no conoces de mí.- Conteste con indiferencia, mientras le sonreía.

Entonces tengo tarea que hacer, siempre es un placer verte en la ciudad.- Dijo mientras se reía y se metía a una tienda. 

Seguí mi camino hasta las afueras del pueblo, monte mi deslizador y empecé a viajar por el desierto mientras comía una barra energética hasta que llegue al extraño restaurante de las montañas, me senté en la barra y la camarera me trajo lo de siempre, mientras conversaba con los comensales. Minutos más tarde llego mi informante, comente parte de lo que había descubierto en el laboratorio y el incidente de la ciudad, una vez que unías los puntos, parecía ser que las cosas cobraban sentido, le entregue una nota para sus superiores y se retiró, lo mismo hice yo después de pagar y ver como atardecía.

Por fin estoy de vuelta en casa, escribiendo estas notas que probablemente nadie leerá, pero que escribo porque me gustaría que quizá alguien un día recuerde mis hazañas, la luna ya ha salido y es hora de irme a dormir…aunque sea unas horas que mañana tengo mucho trabajo por hacer.

A decir verdad… no fue un día tan tranquilo, pero si fue interesante.


-F. El Renegado de Mormonia.