viernes, 16 de mayo de 2014

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Lluvia…

Paso mucho tiempo desde la última vez que llovió en los desiertos de Mormonia.

Cuando era niño, se me enseño que la lluvia siempre auguraba renovación y mirando todo lo que ha pasado en estos últimos meses creo que hace falta un pequeño diluvio.
Después de los últimos incidentes relatados en las páginas de este diario, ha pasado mucho tiempo, la tierra ha cambiado, las personas han cambiado hasta el aire ha cambiado.

Una antigua sombra que pertenecía a mi pasado ha reaparecido, las fichas del tablero han sido colocadas y se ha iniciado un juego en el cual no pedi participar, sin embargo nunca he abandonado una partida y esta no será la primera vez.

Los cambios de los últimos meses han repercutido de gran manera sobre las personas de Mormonia, la calidad de “Personas” se ha devaluado, las personas acceden a ser usadas por otras (y a su vez usar a las personas) con fines carentes de sentido; entiendo muy bien que todos somos egoístas por naturaleza y esa misma actitud egoísta nos ha permitido llegar al momento en el que estamos, sin embargo se han perdido valores que que antes tenían mas peso que los créditos.
La palabra de un hombre ya no tiene valor, las promesas son lanzadas como monedas al pozo y el amor se convirtió en una herramienta econo-propie-placentera tan fría que ya no puede calentar ni al más ardiente corazón.

Que ha pasado con el amor? Acaso el mismo egoísmo que nos ha hecho evolucionar será aquel que firme nuestra condena? El perdón sincero ya no existe, las segundas oportunidades tienen un precio que pocos se animan a pagar: Su orgullo

El orgullo, la falsa creencia de superioridad la corrosiva envidia y la sobrevalorización de las vanidades son las culpables de esta decadencia… Y una vez que eres capaz de ver estas cosas, es mucho mas fácil observar a las facciones alineadas a lados contrarios ambas ocultas en las sombras, las dos tienen el mismo fin, la purificación sin embargo un lado piensa hacerlo por la imposición y el poder y el otro quiere hacerlo por vías más…cristalinas.

Sin embargo en los bajos mundos ya corren los rumores, los tambores están comenzando a sonar, las gotas de sangre se han comenzado a derramar, las amenazas son más filosas que las navajas y las palabras se convierten en armas de destrucción masiva.

El caos es inminente, la batalla se aproxima, el miedo perfuma el aire y yo no sé si estaré listo para cuando la bomba explote.


F. El Renegado de Mormonia


lunes, 12 de mayo de 2014

Invisible

La invisibilidad, un poder con el que todos los hombres hemos soñado (solo hablo por los hombres ya que nunca he sido mujer como para asegurarlo) desde que somos muy pequeños. ¿Cuántas veces no quisimos volvernos invisibles después de hacer una travesura? Y bueno, después de alcanzar la pubertad uno le encuentra fines más…hedonistas a la posibilidad de poder volverse invisible.

Sin embargo, el propósito de esta perorata es distinto, el verdadero problema de la invisibilidad es cuando uno no puede controlarla, cuando la persona poco a poco se va volviendo invisible para los demás, y desgraciadamente en ese caso no hay escapatoria.

Ninguno de mis lectores negara que tiene su lista de  “personas invisibles”, de hecho estoy seguro de que yo estoy en la lista invisible de unas cuantas personas, sin embargo, la duda que me ronda es la siguiente: ¿Qué pasa con las personas invisibles?

Bueno, es obvio que algunas de esas personas solo son invisibles para nosotros (porque el pleito es personal pues) sin embargo, ninguno me dejara mentir que existe cierto número de personas las cuales ya eran invisibles antes de que las conociéramos y que bueno, a veces, desgraciadamente después las regresamos a ese estado.

 Pero… ¿Qué pasa? Si un gran número de personas realizan este proceso con la misma persona, ¿esa persona podría llegar a desaparecer? (recuerden que esto es metafórico, no literal)
Cuando uno se pone a analizar esta cuestión es cuando a uno le da miedo, si se dan cuenta de que hay miles de personas a menos de 100 mt a la redonda  sin embargo las únicas personas visibles para ustedes no pasan de 20? Obviamente uno regula esta cuestión, dependiendo de la zona geográfica donde uno se encuentra (escuela, reunión familiar, centro de la ciudad etc)

Y no, para todos aquellos que llegaron hasta aquí y creen que esto tiene un fin social (Salvemos al grupo minoritario de preferencia actual!) pues no, es una cuestión meramente personal, ya ven que se me da esto de los diálogos internos expresados como externos…

Volviendo al tema: Entonces, que pasa? Esta persona se relega cada vez más hasta que desaparece y 20 años después en una de esas reuniones random uno dice “Te acuerdas de fulanito? Pues aun no hace nada bueno con su vida.” Y que pasa cuando uno es el invisible? Simplemente podemos aceptar serlo? (cuando nos damos cuenta)

En lo personal, no me gusta(ría) ser invisible, aunque a veces es indispensable, pero también entiendo que no se puede obligar a nadie a que nos regrese la visibilidad, y aunque un lado se preste para establecer una tregua, la mayoría de las veces esta no se va a respetar… Pero no me hagan caso, estoy escribiendo esto porque tengo calor y no me puedo dormir :v




PD: El renegado volverá pronto, no chillen, tuve bloqueo musi…tativo(¿ (de inspiracio puej)

domingo, 30 de marzo de 2014

Marks

Bitácora 18-22

Esta última semana ha sido dura y confusa.


Todo empezó con la llegada de un paquete, aunque el sello que tenía ya era muy familiar para mí, después de tantos años seguía sin saber a quién pertenecía. En su interior había varias notas y algunos vídeos, pero el que más llamó mi atención era uno que tenía un nombre que yo desconocía.
Después de revisarlo me di cuenta que era un vídeo de la chica que había conocido estas últimas semanas… el vídeo estaba acompañado de algunas notas, después de revisarlos me sentía confundido, mi mente se llenó de destellos del pasado, las ideas fluían atacándome sin piedad.

Lo único que me quedaba era salir a aclarar mis dudas, arriesgarme una vez más.

No fue difícil dar con ella, me llevo menos tiempo del pensado, cambie mi atuendo a algo más discreto, no quería ser detectado, por lo menos no hasta que fuera absolutamente necesario. Por ultimo me cubrí con mi capa de viaje y partí hacia su encuentro.

Fue difícil pasar desapercibido, pero no tanto como atravesar sus defensas, después de un rato de rastrearla la encontré en un jardín.
Me acerque a ella por su espalda y cuando estaba a punto de tocarla, me tomo del brazo intentando inmovilizarme (igual que en nuestro último encuentro). Sin embargo esta vez tenía unos guantes con los dedos afilados… soporte el dolor unos segundos y luego me solté. 

Ella, pensando que yo era su enemigo arremetió contra mí, la esquive en un principio y después comencé a contraatacar. Después de unos minutos ella descubrió mi identidad, pero eso no la detuvo, ni me detuvo a mí, en ese momento no necesitábamos las palabras para comunicarnos, estábamos siendo totalmente sinceros, durante la lucha no podíamos mentir…ni siquiera a nosotros mismos.

Mientras más duraba el encuentro más me daba cuenta de que nuestros objetivos eran similares, pero no eran los mismos… por lo tanto no podíamos seguir el mismo camino.

Teníamos que separarnos, pero sin duda nos encontraríamos de nuevo.

Cuando todo quedo claro para ambos, decidí marcharme, tenía la necesidad de correr, de encontrar a alguien familiar…

Después de un rato, cuando mis niveles de adrenalina se normalizaban sentí un dolor en el antebrazo, me detuve a examinarlo y note que estaba cubierto de sangre… era algo irónico, mis habilidades regenerativas siempre han sido muy buenas, pero ahí tenía una herida abierta… no tenía idea de que me había hecho esa chica…pero sin duda me dejaría marca.

Mientras más me acercaba la zona mercantil, notaba el ambiente más tenso, algo estaba sucediendo. Me acerque a unos pescadores para preguntarles que pasaba, me contaron que había habido disturbios cerca del mercado, que los drones policiales intentaban encarcelar a unos comerciantes, pero que unos extraños hombres encapuchados aparecieron en su ayuda.

Corrí hacia el mercado, sin embargo me sentía aletargado y confuso, pero no lo suficiente para detenerme. Cuando llegue pude ver a los encapuchados, enseguida identifique el símbolo que llevaban grabado en sus túnicas, era el mismo que tenía grabado en mi espada, Una  pluma dorada de pavor real con forma de flama. Era el símbolo de los Nómadas.

Estaban siendo rodeados rápidamente, me coloque frente a ellos y los salude de manera rápida, Eran Elubius y Vihock, un dúo extraño,  un mago y un asesino…metiéndose en líos. No había tiempo para cortesías o explicaciones los drones dispararon me protegí como pude sin embargo todo se volvió confuso y vagamente recuerdo detalles, desperté varios días después en el ala medica del laboratorio, tenía dolor de cabeza, la mente confusa y cicatrices en el brazo.

No recordaba claramente que había sucedido y como respondiendo mis preguntas encontré una pagina de periódico esperando para ser leída.


-F. El Renegado de Mormonia.

viernes, 21 de marzo de 2014

Wait

Bitácora 13-17

Si me hubiera imaginado el tipo de aventura que se desenvolvería al inicio de la semana, estoy seguro que me hubiera llevado la libreta.

A decir verdad, no estoy completamente seguro si todo lo que recuerdo que ha pasado esta semana es real o es parte de un extraño sueño, pero me gusta pensar que todo fue real.

El inicio de la semana era día de entrenamiento, necesitaba un poco de acción. Un grupo de soldados estaban practicando y me acople a ellos sin darme cuenta, después de un rato de calentamiento las cosas se pusieron divertidas, sin embargo después de un rato recibieron un llamado, algo había pasado.

Me camufle entre ellos y logre entrar al cuartel, al parecer había revueltas por la ciudad, el departamento de logística estaba trabajando al 100%, estaba teniendo ideas muy locas, pero muy efectivas, era algo que quería aprender.

Conseguí unirme a una de las compañías, Me dieron un uniforme y un arma, no sabía si entraría en combate o qué, pero ya estaba dentro y no podía salir.

Viajamos por toda la noche, llegamos muy temprano a una zona que en un principio parecía despoblada, pero poco a poco comenzamos a ver actividad. Caminamos en formación entre las ruinas y encontramos una puerta escondida bajo unos escombros.

Al adentrarnos, ninguno de los soldados parecían alarmados, ya habían estado ahí, en un principio no me di cuenta donde estaba, pero después de escuchar el primer grito lo descubrí: Era un laboratorio, una cámara de tortura… una habitación de la muerte.
Había niños por todas partes, algunos llorando, otros con miradas vacias y sin sentido, todos habían sido arrancados de sus familias o de la oportunidad de tener una buena vida para convertirse en las armas del futuro.

Estuve a punto de hacer una estupidez, iba comenzar una revuelta ahí mismo para intentar salvar a los niños, pero me detuve, las risas de algunos soldados me detuvieron, no era el momento, Sé que puedo hacer algo por esos niños, pero ese no era el momento adecuado, así que seguí como si nada.

Llegamos a un auditorio, al parecer ahí se nos darían indicaciones, lo extraño fue que la mujer que nos dio los informes preliminares, parecía tan consternada como yo de estar ahí, en sus ojos podía verse la llama de la rebelión, seria alguien bueno para mis propósitos.

Después de unas largas horas de informes y estrategias, se nos envió a las camaretas, intente dormir, lo que se avecinaba era algo grande.

Al día siguiente así como llegamos nos fuimos, llegamos a la ciudad, se nos dio una zona de patrullaje y una alerta amarilla, lo demás estaba en nuestra consideración.  Dentro de mis deberes estaba vigilar un centro de investigación, los científicos murmuraban y escribían tan rápido como pensaban, tenían planes para investigar muchas cosas, una de sus metas principales era la mente, la manera de controlar a los demás.

De pronto sentí una mirada clavada en mi espalda, alguien me había descubierto, estaba seguro de ello.

Era aquella chica, la chica misteriosa… mi mente pronto se llenó de dudas, era uno de ellos? Estaba infiltrada igual que yo? Me delataría? Solo había una manera de comprobarlo, y me acerque a ella.

Nos alejamos de los demás, llegando a un claro, y ahí tuvimos una charla…una larga.

Al principio pensó que quería dañarla, y cuando me distraje ya me tenía tomado del brazo listo para romperlo, pero logre aclarar las cosas… aún tengo las marcas, las atesorare mientras me duren.


Durante la conversación, quizá descubrí más cosas de las que quería saber, obtuve razones para huir en ese momento, pero no lo hice, algo dentro de mi cabeza me obligo a quedarme, había llegado hasta ese momento no podía huir así sin más, no importa cuán estúpida fuera esa decisión, no podía echarme para atrás, aunque tuviera que cargar la etiqueta de “Estúpido” el resto de mis días.

Ella no estaba de su lado, de eso estoy seguro, pero tampoco esta del mío, será una lucha encarnizada por un elemento, uno decisivo en el futuro. Había decisiones que tomar, fechas que fijar, y sobre todo…había que esperar.

De repente sonó la alarma, teníamos que separarnos, sea lo que fuese que estuviera pasando, estaba comenzando.

Las revueltas estaban estallando, ayude a todos los que pude sin romper mi fachada, corrí, golpee y dispare algunas veces, después de un día agotador las cosas parecieron calmarse, parecía que todo estaba en paz, mirando entre los soldados la buscaba, y cuando la encontré estaba a bordo de uno de los transportes llevando prisioneros, las dudas de arremolinaron en mi interior, dudas que prefiero no explayar aquí, ya encontrare la manera de comunicarlas.

Volví agotado y molesto a casa, fui un poco más malo de lo normal en el bar, debo admitir que hice algunos comentarios hirientes, pero fueron verdaderos, estaba molesto con el mundo, molesto conmigo, con mis dudas, con mi pasado, pero estaba seguro de algo, que de lo que viene a continuación, no será algo tan sencillo de relatar.

-F. El Renegado de Mormonia.


domingo, 16 de marzo de 2014

Polite

Bitácora 12

Hoy fue uno de esos días donde por lo general olvido mis obligaciones, me desperté tarde, y aparte de desayunar no hice nadamas pero no es porque haya sido un día sin obligaciones…
Hoy había un evento importante, estaba obligado a ir, se iban a reunir muchas personas influyentes, personas a las que no quería ver… personas que en un pasado llame Familia.
Después de los días oscuros abandone mi identidad, me aliene lo más que pude de mi pasado, desafié algunas leyes y me metí en problemas y al final me convertí en un renegado.
Era una ocasión especial. Una boda, a la cual tenía que ir, no por las ganas de socializar sino por la información que podía obtener.
Cuando llego la hora comencé a aliñarme:
 Me afeite, me vestí de gala, oculte las cicatrices y lo más importante, me mentalice.
Al llegar mi destino enseguida vi montones de rostros familiares, que para mí buena suerte no me reconocieron (a la primera). Después de las formalidades y algunos saludos incómodos y otros gratos las cosas siguieron su curso, afine le oído para escuchar todo lo posible sin parecer sospechoso, conviví de la manera más cordial que pude, incluso me vi convincente “disfrutando” la desabrida cena.

Cuando el alcohol hizo efecto en los invitados, todo se volvió más fácil, pude escuchar sobre reuniones y amistades, cosas que sin duda serian beneficiosas en el futuro, pero mientras más tiempo pasaba ahí, mas enfermo me sentía, el hastió estaba comiéndome, y justo cuando sentí que estaba a punto de ser derrotado, logre salir a tomar el aire fresco, y ahí pude ver la luna en todo su esplendor.

Me recordó porque hacia todo esto, porque me convertí en quien soy ahora, porque solo conservo ciertas amistades y porque abandone a otras. Después de ese momento a solas pude volver dentro, termine de escuchar, interactuar y reír, y cuando dejaron de fijarse en mi desaparecí.

...

Los viajes a velocidades altas bajo la luz de la luna siempre me han sido cautivadores y más cuando son por el desierto, después de un largo día en el cual no hice “nada” me sentía exhausto, y lo que más quiero en este momento es irme a dormir.

-F. El Renegado de Mormonia.

jueves, 13 de marzo de 2014

Lost Pages.

Bitácora 11

Para ser sincero, el día de hoy no tenía ganas de levantarme, pero igual lo hice como de costumbre, salí temprano en busca de aventuras.

Llegue al centro de la ciudad, en busca de viejos amigos, una vez al mes había una especia de reunión simple, que era más para pasar el rato que para otra cosa. Sin embargo después de estar esperando un buen rato, solo llego un par, y se veían tan confundidos como yo.

Después de un rato decidimos marcharnos, pues por alguna razón no se había reunido nadie más, me pidieron que los acompañara por provisiones, y pues era un día de aventuras, así que los acompañe.
Anduvimos bajo el arduo sol, nos encontramos con gente no grata, y después de todo el esfuerzo, lo logramos conseguimos las provisiones necesarias para unos 100 días…masomenos.

Pasar una tarde haciendo “nada” me recordó que las “aventuras” no siempre están llenas de peligro y batalla, que cualquier cosa puede ser una aventura, a final disfrute mucho más el día gozando de las pequeñas cosas y los chistes tontos, que si hubiera sido un día más “elevado”.

Regrese temprano a casa, tenía muchas cosas en la cabeza, pensamientos que había jurado no volver a tener, así que lo decidí, baje en busca del baúl.

Y ahí estaba, justo donde lo deje, solo que ahora estaba lleno de polvo, y los sellos que le había grabados estaban totalmente ocultos. Con mucho cuidado levante las restricciones y entre todo lo que había guardado ahí y había jurado no volver a sacar, saque una vieja libreta, al rozarla brincaron chispas… si el baúl estaba bien protegido, esa libreta tenía 10 veces más protecciones, nadie debía leer nunca lo puse en ella… y si mal no recuerdo mi juramento, nadie, ni yo debía volver a escribir en ella.

Más de una vez había faltado a uno de mis juramentos, y aunque pensé que este nunca lo rompería…tenía que hacerlo.

Admire la portada, se notaban perfectamente grabadas las letras “CP” todas y cada una de las páginas que estaban escritas fueron hechas por mi mano, esa libreta contenía mi Alma (si es que tengo una). Subí con cuidado, saque mi pluma favorita, un bote de tinta del cajón y comencé a escribir.

El día de hoy volví a escribir…y escribí para ella.

-F. El Renegado de Mormonia.


martes, 11 de marzo de 2014

Risk

-Bitácora 10

Llegue antes de la hora acordada y el lugar estaba desértico.
Camine por los alrededores identificando el terreno, no estaba seguro de lo que habría en esa extraña bodega, pero sabía que entrar sería una experiencia interesante.

Cuando volví a la entrada, ahí estaba ella esperándome,  se veía igual de intrigante como siempre, solo que hoy había algo diferente, hoy no traía el rostro cubierto, en cuanto me vio…sonrió.

Nos saludamos de manera rápida, mientras comenzaba a revelarme su identidad, era una Mercenaria, no por gusto (como Yo) pero si por necesidad, y durante mucho tiempo trabajo para el gobierno Mormoniano, creyendo que hacia lo correcto, sin embargo se había dado cuenta de todas las atrocidades que intentaban esconder, había estado recolectando información acerca de los años oscuros, y durante su investigación supo sobre mí.

Nos adentramos en la construcción, a simple vista solo parecía una bodega abandonada, pero cuando puse más atención, note montones de pergaminos “desacomodados”, cajas de los cuales sobresalían videocintas y quien sabe cuántas más cosas estaban ahí.

Me condujo a una sala con un pequeño proyector, apago la tenue luz que iluminaba la habitación, y durante un largo rato estuvimos viendo cintas que yo creía habían sido destruidas años atrás. Dure unos minutos en silencio y después comencé a hacer preguntas, y ellas me las hacia a mi, pasamos horas discutiendo, aprendiendo y por lo menos de mi parte, disfrutando la compañía.

En cuanto tuve la oportunidad le ofrecí unirse a mi causa, nunca había tenido problema en hacerlo solo, pero sería genial tener algo de compañía, alguien que pudiera cubrir mi espalda.

Simplemente no pudo darme una respuesta, me advirtió que aun tenía ciertos tratos con el Gobierno y que tenía que aclarar ciertas cosas antes de decidirse. Me agradeció por aceptar su invitación y me acompaño a mi deslizador.

Antes de despedirme de ella me miro y me dijo:
-Indiferentemente de mi respuesta, no quiero que olvides esto.

Y bueno, Lo que paso a continuación no es algo fácil de explicar, aunque prefiero guardarlo para mi, pero si algo puedo decir es que por un momento el tiempo se detuvo, y todos los riesgos que tome para acudir a la cita valieron la pena, y sin duda tenia que lograr que aceptara mi invitación.

Ahora estoy en casa, escribiendo esto, la noche a caído completamente, el día está a punto de terminar, pero estoy seguro que las cosas acaban de comenzar.

-F. El Renegado de Mormonia.