Bitácora
13-17
Si me
hubiera imaginado el tipo de aventura que se desenvolvería al inicio de la
semana, estoy seguro que me hubiera llevado la libreta.
A decir
verdad, no estoy completamente seguro si todo lo que recuerdo que ha pasado esta
semana es real o es parte de un extraño sueño, pero me gusta pensar que todo
fue real.
El inicio de
la semana era día de entrenamiento, necesitaba un poco de acción. Un grupo de
soldados estaban practicando y me acople a ellos sin darme cuenta, después de
un rato de calentamiento las cosas se pusieron divertidas, sin embargo después de
un rato recibieron un llamado, algo había pasado.
Me camufle
entre ellos y logre entrar al cuartel, al parecer había revueltas por la
ciudad, el departamento de logística estaba trabajando al 100%, estaba teniendo
ideas muy locas, pero muy efectivas, era algo que quería aprender.
Conseguí
unirme a una de las compañías, Me dieron un uniforme y un arma, no sabía si entraría
en combate o qué, pero ya estaba dentro y no podía salir.
Viajamos por
toda la noche, llegamos muy temprano a una zona que en un principio parecía despoblada,
pero poco a poco comenzamos a ver actividad. Caminamos en formación entre las
ruinas y encontramos una puerta escondida bajo unos escombros.
Al
adentrarnos, ninguno de los soldados parecían alarmados, ya habían estado ahí,
en un principio no me di cuenta donde estaba, pero después de escuchar el
primer grito lo descubrí: Era un laboratorio, una cámara de tortura… una habitación
de la muerte.
Había niños
por todas partes, algunos llorando, otros con miradas vacias y sin sentido,
todos habían sido arrancados de sus familias o de la oportunidad de tener una
buena vida para convertirse en las armas del futuro.
Estuve a
punto de hacer una estupidez, iba comenzar una revuelta ahí mismo para intentar
salvar a los niños, pero me detuve, las risas de algunos soldados me detuvieron,
no era el momento, Sé que puedo hacer algo por esos niños, pero ese no era el
momento adecuado, así que seguí como si nada.
Llegamos a
un auditorio, al parecer ahí se nos darían indicaciones, lo extraño fue que la
mujer que nos dio los informes preliminares, parecía tan consternada como yo de
estar ahí, en sus ojos podía verse la llama de la rebelión, seria alguien bueno
para mis propósitos.
Después de
unas largas horas de informes y estrategias, se nos envió a las camaretas,
intente dormir, lo que se avecinaba era algo grande.
Al día siguiente así como llegamos nos fuimos, llegamos a la ciudad, se nos dio una
zona de patrullaje y una alerta amarilla, lo demás estaba en nuestra consideración. Dentro de mis deberes estaba vigilar un
centro de investigación, los científicos murmuraban y escribían tan rápido como
pensaban, tenían planes para investigar muchas cosas, una de sus metas
principales era la mente, la manera de controlar a los demás.
De pronto sentí
una mirada clavada en mi espalda, alguien me había descubierto, estaba seguro
de ello.
Era aquella
chica, la chica misteriosa… mi mente pronto se llenó de dudas, era uno de
ellos? Estaba infiltrada igual que yo? Me delataría? Solo había una manera de
comprobarlo, y me acerque a ella.
Nos alejamos
de los demás, llegando a un claro, y ahí tuvimos una charla…una larga.
Al principio pensó que quería dañarla, y cuando me distraje ya me tenía tomado
del brazo listo para romperlo, pero logre aclarar las cosas… aún tengo las
marcas, las atesorare mientras me duren.
Durante la conversación,
quizá descubrí más cosas de las que quería saber, obtuve razones para huir en
ese momento, pero no lo hice, algo dentro de mi cabeza me obligo a quedarme, había
llegado hasta ese momento no podía huir así sin más, no importa cuán estúpida fuera
esa decisión, no podía echarme para atrás, aunque tuviera que cargar la
etiqueta de “Estúpido” el resto de mis días.
Ella no
estaba de su lado, de eso estoy seguro, pero tampoco esta del mío, será una
lucha encarnizada por un elemento, uno decisivo en el futuro. Había decisiones
que tomar, fechas que fijar, y sobre todo…había que esperar.
De repente sonó
la alarma, teníamos que separarnos, sea lo que fuese que estuviera pasando,
estaba comenzando.
Las revueltas
estaban estallando, ayude a todos los que pude sin romper mi fachada, corrí,
golpee y dispare algunas veces, después de un día agotador las cosas parecieron
calmarse, parecía que todo estaba en paz, mirando entre los soldados la
buscaba, y cuando la encontré estaba a bordo de uno de los transportes llevando
prisioneros, las dudas de arremolinaron en mi interior, dudas que prefiero no
explayar aquí, ya encontrare la manera de comunicarlas.
Volví
agotado y molesto a casa, fui un poco más malo de lo normal en el bar, debo
admitir que hice algunos comentarios hirientes, pero fueron verdaderos, estaba
molesto con el mundo, molesto conmigo, con mis dudas, con mi pasado, pero
estaba seguro de algo, que de lo que viene a continuación, no será algo tan
sencillo de relatar.

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