martes, 11 de marzo de 2014

Risk

-Bitácora 10

Llegue antes de la hora acordada y el lugar estaba desértico.
Camine por los alrededores identificando el terreno, no estaba seguro de lo que habría en esa extraña bodega, pero sabía que entrar sería una experiencia interesante.

Cuando volví a la entrada, ahí estaba ella esperándome,  se veía igual de intrigante como siempre, solo que hoy había algo diferente, hoy no traía el rostro cubierto, en cuanto me vio…sonrió.

Nos saludamos de manera rápida, mientras comenzaba a revelarme su identidad, era una Mercenaria, no por gusto (como Yo) pero si por necesidad, y durante mucho tiempo trabajo para el gobierno Mormoniano, creyendo que hacia lo correcto, sin embargo se había dado cuenta de todas las atrocidades que intentaban esconder, había estado recolectando información acerca de los años oscuros, y durante su investigación supo sobre mí.

Nos adentramos en la construcción, a simple vista solo parecía una bodega abandonada, pero cuando puse más atención, note montones de pergaminos “desacomodados”, cajas de los cuales sobresalían videocintas y quien sabe cuántas más cosas estaban ahí.

Me condujo a una sala con un pequeño proyector, apago la tenue luz que iluminaba la habitación, y durante un largo rato estuvimos viendo cintas que yo creía habían sido destruidas años atrás. Dure unos minutos en silencio y después comencé a hacer preguntas, y ellas me las hacia a mi, pasamos horas discutiendo, aprendiendo y por lo menos de mi parte, disfrutando la compañía.

En cuanto tuve la oportunidad le ofrecí unirse a mi causa, nunca había tenido problema en hacerlo solo, pero sería genial tener algo de compañía, alguien que pudiera cubrir mi espalda.

Simplemente no pudo darme una respuesta, me advirtió que aun tenía ciertos tratos con el Gobierno y que tenía que aclarar ciertas cosas antes de decidirse. Me agradeció por aceptar su invitación y me acompaño a mi deslizador.

Antes de despedirme de ella me miro y me dijo:
-Indiferentemente de mi respuesta, no quiero que olvides esto.

Y bueno, Lo que paso a continuación no es algo fácil de explicar, aunque prefiero guardarlo para mi, pero si algo puedo decir es que por un momento el tiempo se detuvo, y todos los riesgos que tome para acudir a la cita valieron la pena, y sin duda tenia que lograr que aceptara mi invitación.

Ahora estoy en casa, escribiendo esto, la noche a caído completamente, el día está a punto de terminar, pero estoy seguro que las cosas acaban de comenzar.

-F. El Renegado de Mormonia.



1 comentario:

  1. me encantó como siempre tu redacción me parece impecable :) solo una corrección de ortografía es la noche "ha" caído...

    ResponderEliminar